Impulsar la resiliencia frente a la sequía y la desertificación

Impulsar la resiliencia frente a la sequía y la desertificación

La Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad (IEEB) y Spainsif (Foro Español de Inversión y Finanzas Sostenibles) celebraron la cuarta sesión del ciclo «Naturaleza y Finanzas», desarrollado en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Esta cuarta jornada puso el foco en cómo la sequía y la degradación del suelo se están convirtiendo en factores estructurales de riesgo económico y financiero, así como en la necesidad de movilizar financiación pública y privada hacia soluciones de adaptación y resiliencia.

La sesión fue presentada y moderada por Jorge Alarcón, gestor de programas de OIKOS, y reunió a representantes de organismos internacionales, instituciones financieras públicas, autoridades supervisoras y administraciones públicas.

La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), Mª Jesús Rodríguez de Sancho, fue la encargada de inaugurar esta sesión, subrayando la necesidad de abordar conjuntamente la sequía y la desertificación, dos procesos estrechamente vinculados y especialmente relevantes en España, donde cerca del 70% del territorio se sitúa en zonas áridas, semiáridas o subhúmedas secas. Destacó que la degradación del suelo afecta directamente a la biodiversidad, la regulación hídrica y la resiliencia de los ecosistemas, con impactos crecientes sobre sectores económicos estratégicos.

Asimismo, destacó cómo invertir en resiliencia y restauración es una medida rentable para reducir riesgos futuros y puso en valor iniciativas públicas como la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación, el fortalecimiento de la gobernanza mediante el Comité de Lucha contra la Desertificación y herramientas como el Atlas de la Desertificación en España. Finalmente, destacó la importancia de la cooperación internacional y de mecanismos de financiación innovadores a través de iniciativas como la Alianza Internacional para la Resiliencia frente a la Sequía (IDRA) que bajo el liderazgo de España y Senegal, pretende movilizar capital político y recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente a la sequía.

Previamente, Félix Romero, director de la Fundación Biodiversidad del MITECO, destacó la importancia de reforzar la colaboración entre administraciones públicas, sector privado y sistema financiero para avanzar en la transición ecológica y fortalecer la resiliencia frente a la sequía y la degradación de las tierras. Recordó el trabajo desarrollado en este sentido por la Fundación Biodiversidad a través de la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad (IEEB), un espacio de diálogo público-privado que reúne ya a 153 entidades.

Asimismo, subrayó la creciente relevancia económica y financiera de la naturaleza y los servicios ecosistémicos, señalando la especial vulnerabilidad de España frente al cambio climático y los riesgos asociados al agua y la sequía. En este contexto, defendió la necesidad de impulsar inversiones y soluciones basadas en la naturaleza que contribuyan a reforzar la capacidad de adaptación ecológica y económica del país.

A continuación, Radhika Jain presentó el Drought Resilience Investment Fund (DRIF), una iniciativa impulsada por la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) para movilizar capital privado hacia proyectos de resiliencia frente a la sequía y restauración de tierras. Subrayó que la sequía ya no debe entenderse únicamente como un riesgo ambiental, sino también como un riesgo económico y financiero que afecta a cadenas de suministro, producción y estabilidad económica.

Explicó que el fondo adopta un modelo de blended finance o financiación combinada, utilizando capital público y concesional para reducir riesgos y atraer inversión privada, con el objetivo de demostrar que la resiliencia puede convertirse también en una asset class atractiva para los inversores. Destacó asimismo la importancia de desarrollar proyectos bancables en fases tempranas, reforzar la asistencia técnica y facilitar pequeños tickets de inversión que permitan llegar a pymes y actores locales en regiones vulnerables.

La tercera intervención corrió a cargo de Josep Oriol Bellot Miana, de la División de Bioeconomía del Banco Europeo de Inversiones (BEI), quien explicó el papel del BEI como “banco climático” de la Unión Europea y su apoyo a proyectos de adaptación al cambio climático, resiliencia hídrica y restauración de ecosistemas. Presentó los distintos instrumentos financieros y ventajas comparativas del Grupo BEI —financiación directa, garantías, créditos intermediados y asesoramiento técnico— y destacó la importancia de facilitar el acceso a financiación a pymes, comunidades de regantes y sector agroalimentario.

Asimismo, subrayó el valor de la adicionalidad financiera del BEI y de incorporar el efecto de las externalidades al análisis puramente financieros de proyectos relacionados con ahorro de agua, captura de carbono o conservación de suelos. Finalmente, compartió ejemplos de proyectos financiados en España y otros países vinculados a modernización de regadíos, reforestación, conservación de agua y soluciones basadas en la naturaleza.

Posteriormente intervino Juan Carlos Delrieu, responsable de la Oficina ASG del Banco de España, quien analizó cómo la escasez de agua y la degradación de la naturaleza están dejando de ser únicamente riesgos ambientales para convertirse en riesgos con implicaciones sistémicas para el sistema financiero. Señaló que fenómenos como sequías, desertificación o incendios pueden afectar a productividad, inversión, inflación y estabilidad financiera, especialmente en economías vulnerables como la española.

Introdujo además el concepto de “hidrohistéresis” para describir situaciones en las que los sistemas naturales y económicos no recuperan completamente su estado previo tras episodios extremos. Finalmente, destacó los avances del Banco Central Europeo y el Eurosistema para integrar los riesgos relacionados con naturaleza y agua en el análisis financiero y supervisor, pese a las limitaciones actuales de datos y métricas homogéneas.

En la parte final de la sesión, Jorge Alarcón resumió las principales conclusiones del encuentro, destacando la necesidad de abordar conjuntamente desertificación, degradación del suelo y resiliencia hídrica mediante una gestión proactiva del territorio y la colaboración entre administraciones, comunidad científica y sector privado.

Asimismo, subrayó la importancia de instrumentos financieros innovadores, como el Drought Resilience Investment Fund (DRIF), el papel del Banco Europeo de Inversiones en la financiación de proyectos de adaptación y restauración ambiental, y la creciente interdependencia entre naturaleza, agua y sistema financiero señalada por el Banco de España. El cierre de la sesión corrió a cargo de Patricia Gabeiras, presidenta de Spainsif, quien agradeció la participación de las entidades ponentes y asistentes, así como el apoyo de la Fundación Biodiversidad. Destacó el papel de Spainsif como espacio de encuentro para impulsar la integración de criterios ASG en las decisiones financieras y subrayó que la naturaleza debe entenderse como un elemento central para la estabilidad económica y financiera. Asimismo, avanzó algunos de los temas que se abordarán en la última sesión del ciclo, centrada en tendencias futuras en naturaleza y finanzas

Volver a ver la sesión pulsando aquí.

Ver presentación de Radhika Jain (Drought Resilience Investment Fund)

Ver presentación de Josep Oriol Bellot (El rol del BEI como financiador de proyectos contra la desertificación y la sequía)

Ver presentación de Juan Carlos Delrieu (Agua y estabilidad financiera)